Cerrado por vacaciones y abierto para la reflexión, os invito.

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!

   Siguiendo las recomendaciones de los Blogueros que son referentes para mí, voy a dejar de publicar durante este mes de agosto, evidentemente no voy a dejar de hacer cosas ya que estoy enfrascado en un curso que espero terminar pronto, a ser posible en este mes y por supuesto, seguiré reflexionando sobre lo que veo, oigo y leo, para que en septiembre tenga más que contar.
   La reflexión debería ser una actividad prioritaria en nuestro día a día pero la velocidad, mejor dicho, la inercia que nuestras vidas tienen y que no sabemos frenar, nos empuja a creer que pararnos un momento al día, cinco minutos, es una pérdida de tiempo.
  
   Si vas a coger vacaciones, vas a disponer de más tiempo, espero que lo sepas aprovechar y que no te de miedo reflexionar sobre aquello que habitualmente hace que no puedas disfrutar de tu vida plenamente.
   Te voy a proponer una reflexión a la que muchas personas temen: ¿De que va esto de vivir?

Saludos, se feliz y descansa. 

El "obligatorio" placer de un veterano.

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!

Hace algo más de un mes, un chaval de 16 años celebraba en el grupo de Facebook de mi Club Ciclista que empezaba el Tour de Francia, hablaba de lo que le gustaba el ciclismo y de que le gustaría encontrar a alguien que le enseñase; para mí leer eso es como invitarme al mejor de los banquetes, así es que estando en el desempleo y por lo tanto disponiendo de tiempo, me ofrecí para hacerlo.


Lo primero en lo que le insistí fue en la puntualidad, lo cumplió y lo cumple sin problemas; luego en que debía hacer todo lo que yo le dijese y además, que encontrase el modo de explicarme sus sensaciones para hacer las modificaciones necesarias.

Continué por valorar qué posición llevaba en la bici, de cómo sea esta dependerá que continúes con la afición o no, y le hice las modificaciones oportunas, que sin rechistar acato y que al cabo de los días me agradeció; lo próximo fue modificarle la manera de pedalear, invitándole a que utilizase desarrollos más cómodos, también lo acato sin rechistar y unos días después me reconoció que ya le salía solo y que efectivamente le permitía hacer más kilómetros y llegar más descansado a casa; lo siguiente fue la dieta y los descansos.

Sin que prácticamente se diese cuenta, le iba aumentando la distancia y la intensidad de los entrenamientos para que fuese aumentando su potencia y resistencia, pensando en que sería importante para su motivación contar sus progresos y además, prepararlo para conseguir superar uno de los retos obligados para cualquier ciclista aficionado de la zona: subir al puerto de La Pandera, uno de los míticos del ciclismo nacional y casi mundial. Y llego el día de la lección más importante de todas: la dosificación del esfuerzo, que como en la vida, en el ciclismo es vital para su disfrute.

Para él era un día especial, el día anterior les había contado a sus amigos lo que se disponía a hacer y ya sabes lo que para un chico de esa edad supone. No conseguirlo supondría tener que aguantar muchas bromas y posiblemente algunas muy dolorosas, y a esas edades sabemos que pueden ser muy crueles; para mí también suponía una gran responsabilidad, me sentiría culpable si después de motivarlo a hacerlo no lo consiguiese por no haber sido capaz de encontrar el momento oportuno; además, podría perder su confianza en mí.

Se enfrentaba a un reto desconocido, algo parecido a lo que nos vemos obligados a superar cada día. Él, como mucho de nosotros en cada uno de nuestros días, le hizo frente con muchas ganas, tantas, que durante los primeros kilómetros en ningún momento se planteó que el final del reto no era llegar a la cima de La Pandera, tuve que hacerle comprender que el reto debería darlo por superado cuando llegase a casa, tras hacer 40 km más de los que él, en un principio, había planificado y que además, hasta llegar al inicio de este duro puerto, debíamos hacer otros 35 km teniendo que superar otros dos puertos de montaña de dureza alta, dando como resultado un entrenamiento de 90 km, subiendo tres puertos muy duros de montaña en más de cuatro horas de entrenamiento, en las que es muy importante ir aprendiendo a escuchar a tu cuerpo para dosificar su energía y a tu mente, para luchar contra los momentos en los que te invita al abandono: como en la vida de cualquiera.

Supero el reto con nota y el resultado no pudo ser mejor para ambos; para él algo increíble que le ayuda a reforzar todos esos valores que los veteranos queremos transmitir a los jóvenes: constancia, respeto, paciencia, coraje… y para mí, compartir con humildad los conocimientos adquiridos durante muchos años con alguien 31 años menor y disfrutar con él del resultado en ese mismo instante, fue algo muy emocionante y gratificante que confirma algo natural: los veteranos tenemos mucho que aportar a los jóvenes y posiblemente lo más importante: sabiduría.

Saludos, se feliz y si es compartiendo y enseñando, mucho mejor.

El Médico como cliente. Un post arriesgado.

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!

  Desde mi modesta opinión la mejor escuela de vendedores que existe, es la de la venta de coches, no me voy a extender mucho sobre el tema, quizás en otro post lo haga. Quiero que te pongas en situación: En la venta de coches, salvo con el responsable de compras de alguna empresa, las oportunidades de obtener información de los clientes son solo una y de esos minutos dependerá el éxito o fracaso de la venta; en líneas generales, deberás descubrir si su interés por comprar es cierta, sus gustos, sus posibilidades económicas, qué uso le va a dar al coche y luego podrás entrar en otros detalles de su personalidad pero de entrada, esas, para mí, son los datos más importantes a conocer.

   Todo esto te enseña a diferenciar a cada cliente de manera muy rápida y a la vez, a hacerte una idea de por dónde va su personalidad, en función de a qué se dedique.
   Soy de pueblo y en la época que yo me criaba (expresión muy típica de ellos), el Médico era una fuerza viva a la que se le tenía muchísimo respeto (hoy la cosa es distinta).
   Como en alguna ocasión he comentado, aunque no soy ni mecánico ni ingeniero, trabajé durante unos años como vendedor de coches con éxito y reconozco, que fue determinante para que quien me entrevisto por primera vez en la Industria Farmacéutica, se decidiera por mí y no por otros con mejor expediente académico, no se equivocó.
   Durante el curso tuve que adaptarme a los nuevos términos que iba a utilizar, no tarde mucho en cogerle el paso y rápidamente entendí cuál era mi labor pero había algo que me intimidaba sobre manera: Los Médicos, esas personas que desde niño respetaba hasta el punto de no atreverme a decirles nada más que buenos días y adiós y a los que ahora, tengo que hablarles y convencerles de algo, en lo que además, están súperformados.  
   A lo primero que tuve que buscar solución fue a sus silencios, en la venta de coches sacar información es “fácil”, al cliente le interesa participar pero ¿Y al Médico, por qué no? Pronto descubrí que el Médico había aprendido que si participaba, recibiría “un fuerte desarrollo argumental ” que le podrían incomodar y hacer perder tiempo, de hecho, entre ellos se aconsejan no preguntar nunca a un delegado, salvo que este sea de los que se ha ganado ese derecho.
   Otra cosa que me preocupaba era saber muchas cosas generales sobre su personalidad, luego afinaría con cada uno, por lo que me planteé algunas preguntas:
1ª) ¿Por qué alguien decide hacerse Médico?
        En líneas generales, desde modesta opinión, la mayoría de los sanitarios, entre ellos, por supuesto los Médicos, deciden optar por ese camino profesional debido a su interés por ayudar a los demás y una persona así, tolera muy mal ser tratado de forma “excesivamente argumental” y más, cuando realmente no tiene obligación de hacerlo.
2ª) ¿Qué sacrificios tiene que hacer para conseguirlo?
        Tomando como referencia algún familiar y amigo de la juventud, que han llegado a ser especialistas, han tenido que sacrificar mucho tiempo de su niñez y juventud a cambio, del estudio y se han perdido mucho de lo que enseña la calle, lo que viene a ser un poco “de mala leche defensiva”.  
3ª) ¿En qué les puede perjudicar?  
        De esto he hablado mucho con ellos. El conocimiento que tienen de anatomía, patología, diagnóstico, etc., está muy por encima de su conocimiento sobre la condición humana ¿Cómo puede ser que yo quiera ayudar y a la vez algunos se quieran aprovechar de mí y con mentiras? Esta es una pregunta que suelen hacerse y que les duele mucho, sobre todo a los más sensibles.
4ª) ¿Cómo he de actuar?
         –     Vuelta a las emociones, la empatía y la inteligencia emocional. El médico no es un cliente al uso, el médico es una persona sensible, que puede llegar a vivir los problemas, los comportamientos y en algunos casos, las mentiras de pacientes (por ejemplo: de los que no cumplen los tratamientos, muy pocos lo reconocen) o las presiones del sistema, hasta el punto de llevarles al aburrimiento, entonces ¿Cómo ha de ser mi comportamiento con ellos? No ha de ser la de simple información y solicitud de confianza hacia mis productos, he de conseguir ser ese profesional al que le pregunten sin miedo a recibir un “excesivo desarrollo argumental”, al que le confíen la realidad de sus posibilidades y sobre todo, por qué no, poder encontrar una persona con la que hablar. 
   La relación Visitador y Médico puede llegar a ser muy gratificante para ambos, el secreto está en saber complementarse.
Saludos y se feliz.

Líderes RACE.

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!

Un líder Race no quiere infundir temor a sus subordinados para conseguir que acaten sus órdenes impuestas, un líder Race prefiere usar el Respeto ganado con el Respeto transmitido, con los argumentos necesarios, para conseguir que sus recomendaciones sean puestas en marcha de forma calmada.

Un Lider rAce no quiere que su posición sea el origen de su Admiración, un Líder rAce se gana la Admiración con el ejemplo, diciendo lo que piensa y haciendo lo que dice, siendo alguien con quien contar para la resolución calmada de problemas, sabe marcar los tiempo necesarios para que su subordinado pueda encontrar la manera de resolver los problemas de forma autónoma y calmada.
Un Lider raCe no quiere ser ese que no se preocupa de los problemas de sus subordinados, estos problemas también son los suyos y sabe transmitir la Confianza necesaria para que sus subordinados cuenten con él para la resolución calmada de esos problemas, profesionales o personales.
Un líder racE no le preocupa el Éxito de los demás, para él la Envidia no existe, sabe que su Éxito siempre llegará si cumple los tres puntos anteriores y por supuesto, tampoco le preocupa la Envidia que pueda generar, sabe que nadie podrá dañar su imagen si tiene bien construidos los tres puntos anteriores.
   
Aunque asociamos la función de Líder a todos aquellos que, profesionalmente, tienen que manejar a grupos de personas, no podemos olvidar que cualquier padre o madre, también deben hacer funciones de Líder para llevar a su grupo familiar a la consecución de un rendimiento, adecuado y sostenible.
   ¿A quién no le gustaría tener un Líder RACE?

Saludos y se feliz.

¿Sirve o no el expediente académico para la venta? La que sea.

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!


Hace unos días se publicó un artículo sobre una entrevista que se le hizo al responsable de RRHH de Google, en ella este profesional afirmaba cosas como estas: “El expediente académico no sirve para nada”, “Necesitas a gente a la que le guste averiguar cosas para las que no hay una respuesta obvia, algo que no se entrena en la universidad”, “Es mejor valorar a los candidatos en función de su comportamiento objetivo a la hora de contestar determinadas preguntas”.
 
Estoy seguro de que esta entrevista puede haber removido las teorías de muchos profesionales de RRHH.

Yo no tengo titulación Universitaria pero eso no quiere decir que no me gustaría tenerla; de hecho, ya intente hacer Psicología a través del acceso para mayores de 35, sin embargo, me fue imposible: familia, trabajo, estudios… no soy tan listo, queda pendiente para mejor momento.

Sin embargo, durante muchos años me he desenvuelto perfectamente… bueno, permíteme la licencia, lo he hecho ejemplarmente, en un mundo en el que sus componentes están altamente titulados y estos nunca se han planteado yo si lo estaba o no, nunca han cuestionado mis presentaciones, han confiado plenamente en mis argumentos y en las aclaraciones que a sus dudas he hecho, por cierto, con alguna que otra felicitación de profesionales referentes del sector.

Por supuesto que no soy el único que tengo ganado el respeto de nuestros clientes, también los hay que tienen titulación universitaria y a nuestros clientes tampoco les preocupa si la tienen o no, a nuestros clientes solo les preocupa una cosa: que tengamos ese punto de saber comunicar lo que necesitan saber, respetando su inteligencia, su tiempo y sus emociones, estas condiciones no las tiene todo el mundo y no se aprenden en ningún sitio, vienen de serie y hay que pulirlo en la calle. Abrirnos a los demás, en líneas generales, es lo que más trabajo nos cuesta y cuanto más tardamos en hacerlo, más trabajo nos cuesta incorporarlo a nuestra personalidad.

Hace unos días me preguntaron ¿Qué ven tus clientes en ti? Nunca me lo había planteado pero desde entonces ando dándole vueltas y ya lo sé; ven a un profesional que se divierte haciendo su trabajo y lo contagio, es lo que me hace diferente de la mayoría de profesionales de mí sector, algo que he aprendido con el paso del tiempo y por la nula “manipulación” que he recibido de nadie, aprendizaje puro provocado por la supervivencia profesional.

Empezar a trabajar de vendedor a los 18 años (aunque ya me buscaba la vida con 14) y tener que competir, a esa edad, con profesionales más expertos y curtidos para hacerte un hueco, implica que no puedes dejar para mañana el cierre de una venta; el cliente y la empresa no esperan a septiembre y no se conforman con un suficiente, siempre quieren matrícula, la pena es que esto no tenga titulación. Pero insisto, si además tienes titulación ¡¡Eres un crack!!


Saludos y se feliz.

¿Qué es vivir la vida?

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!


Ayer, durante la tarde, el grupo de WhatsApp de mi mujer, que componen cinco grandes amigas, “echaba fuego”; el motivo era el bajísimo estado de ánimo por el que estaba atravesando una de ellas; es una chica estupenda y que siempre está dispuesta para todo, no para de entrar y salir, a nosotros “nos critica” diciéndonos que no sabemos aprovechar la vida; yo “tengo claro” mis objetivos y cuáles son mis prioridades, sin embargo, a mi mujer le ha hecho dudar alguna vez que otra.

Durante el “mejor momento” económico de los años de “bonanza”, esta amiga, casada y con dos hijos pequeños, tenía una enorme ilusión por abrir una tienda de ropa y durante muchos meses estuvo dándole vueltas a la idea: bancos, alquileres, distribuidores… pero al final tuvo que desistir, aquello le provoco un agotamiento tal, que le condujo a sufrir una crisis de ansiedad con su correspondiente depresión y tratamiento, algo que nunca acepto por pensar que eso no le podía pasar a ella, todos le insistíamos en que no debía pensar así y que debía mantener las recomendaciones médicas, entre las que estaban tomarse la vida con calma pero…

El motivo de ese bajón de ánimo estaba provocado por la muerte de una joven mujer ¡Sí! El “jodido” cáncer de mama. Ella estaba muy unida a esta chica, por qué poco tiempo después de sufrir su depresión, un año aproximadamente, se lo diagnosticaron a ella y entre ellas se daban el ánimo necesario para seguir en la lucha ¿Puede tener algo que ver que un estado acelerara el otro? Estoy convencido de que sí.

El normal miedo a la muerte y más desde aquellas duras experiencias: depresión y cáncer, le llevo a tener un “apetito voraz” por devorar la vida; por la mañana aquí y por la tarde allí, fin de semana aquí y fin de semana allí; desde mi modesta opinión, es todo lo contrario a lo que hay que hacer y menos en esas condiciones.     

“La vida es dura”, dicen algunos, “la vida es una mierda”, dicen otros ¿qué sentido tiene la vida? Nos preguntamos la mayoría, todo esto nos lleva a la típica expresión de: ¡Hay que vivir la vida! No les quito la razón a ninguno, por qué desde su capacidad de reflexión es a lo que han llegado y será muy difícil sacarlos de ahí pero ¿Qué es vivir la vida?

Compartir experiencias y cotejar estás con la lectura continua sobre qué somos, de qué estamos hechos y cómo afectan nuestras emociones a nuestra salud mental y física ánimo, me ha llevado a la conclusión de que estamos muy equivocados en cómo debemos vivir la vida.

 Para mí la vida es un juego en el que has de superar fases continuamente y para esto has de pararte a observar, estudiar, reflexionar y encontrar soluciones continuamente a aquellos retos que se te presentan y lo más divertido, es que nunca sabes cuándo aparecerán y si no estás preparado para encajar el golpe, reencontrar tu ánimo y empezar a buscar la solución, no la disfrutarás, la enmascararás. 

Acumular dinero y bienes, viajar frecuentemente y la fiesta continua, desde mi modesta opinión, no es vivir la vida.

Dormir tus horas, comer correctamente y sobre todo conseguir que te quieran por cómo eres, por lo que aportas y no por lo que tienes, es para mí vivir la vida y después, si puedo ¡Fiesta! 

¿Y para ti, qué es vivir la vida?

Saludos y se feliz.  

El sentimiento de olvido de un desempleado.

¡¡Bienvenido a Bienvenida a mi Blog!!

He leído en alguna ocasión comentarios de desempleados en los que muestran un fuerte sentimiento de soledad y comprendo que lo expresen; hay que ser muy fuerte para no sentirlo, sobre todo, cuando muchas de las personas con las que se relacionaban, aparentemente con frecuencia, ya no se acuerdan de ellos.

Recientemente yo también caí en ese error y como siempre, cada vez que algunos de mis pensamientos me quiere llevar por caminos oscuros, pongo en marcha el mejor remedio: la reflexión positiva. 

El desempleo es un gran problema que necesita una pronta solución, por lo que implica dedicar mucho tiempo, mejor dicho, todo el tiempo, a buscar ese empleo que te devuelva al mundo de “los tenidos en cuenta” y durante el proceso, que puede durar meses o años, irremediablemente te obliga a distanciarte de muchas de esas personas a las que aprecias, de la misma manera que ellos/as que alejan de ti, pero ¿es justo creer que por nuestra situación tenemos derecho a pensar que son ellos/as los que deben acordarse de nosotros? Yo diría que no, sería muy injusto por parte de los desempleados pensar así, nosotros tenemos nuestros problemas y ellos/as, “los actualmente tenidos en cuenta” tienen los suyos, así es que te pregunto:
 ¿Te has preocupado tu por conocerlos?  

Todo esto  me ha llevado a una serie de reflexiones que me ayudan a mantener una buena salud mental y que quiero compartir contigo:
 
1º) No tengo derecho a exigir a esas personas que me incluyan entre sus prioridades, ellos tienen las suyas y en algunos casos, más complicadas que las mías aun teniendo ellos trabajo.
 
2º) Soy yo el desempleado y soy yo el que tiene que recordarles que sigo siendo el mismo, y que quiero que me sigan teniendo como a esa persona de confianza.
 
3º) Aunque pueda no verlo o no saber valorarlo, tengo a muchas personas pendientes de mi situación aunque no me lo digan continuamente, pero si lo necesito
  • ¿Debo pensar que puede que por mi actitud  crean que mi ánimo está bajo y prefieren no preguntar por temor a hacer más daño?
  • ¿No deberé demostrarles que pueden hacerlo sin miedo y en total confianza?
4º) No debo ser “avaricioso”, hay muchas personas pendientes de mi ánimo diariamente y son más que suficientes, debo centrarme en el apoyo que esas personas me dan y cuando sea necesario, buscar aquel que necesite de los demás ¿qué cómo?: dando un paseo en bici, cuando nos encontremos por la calle, tomando un café, por las RRSS…
Si estás desempleado y tienes ese sentimiento del que hablo, ten cuidado, puede ser un problema grave para ti.
Te invito a que pienses en algún conocido que en algún momento se viese obligado a pasar por el desempleo ¿lo llamabas continuamente? Y si lo hacías ¿se mantuvo o fue bajando la intensidad con el paso del tiempo? ¿Te planteaste que esa perdida, o nula intensidad de tu interés hacia el o ella por su situación, quizás le hacía sentirse solo/a, o pasaste a hacer algo tan natural y comprensible, como dedicarte a resolver tus problemas? No te preocupes, es natural, es condición humana.
 
Saludos y se feliz.

¡¡Recuperado!! "Vuelta al curro". Objetivo: disfrutar del trabajo de buscar empleo.

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!

   Unos días de “vacaciones” se han transformado en unos días de reflexión, bueno, realmente nunca he estado desconectado de la tarea de buscar empleo pero el hecho de querer hacerlo, me ha servido para vivir estos días con más calma, sobre todo, en cuanto a la necesidad de encontrar empleo cuanto antes; la primera conclusión es una a la que seguro, la mayoría hemos llegado pero que nos cuesta aceptar: el empleo no va a llegar ni antes ni después, llegara cuando deba ser y dependerá de nuestra actitud para buscarlo y de nuestra paciencia para esperarlo.
   Hablar de disfrutar estando en el desempleo es casi ofensivo pero piensa un poco, se trata del tiempo de nuestra vida y este es limitado, con lo que ¿No te parece una pena desperdiciarlo?
   ¿Qué actividades son las que te recomiendo hacer para disfrutar de tu vida mientras buscas empleo?
   1ª) Vas a seguir leyendo que es vital trabajar tu marca personal y estoy de acuerdo ¿Cómo? Depende de ti y de aquellas actividades en las que mejor te sientas, a mí me encanta escribir en mi Blog y participar en algunos debates de LinkedIn, igual a ti lo del Blog no te ofrece seguridad, no pasa nada, no hay por qué sentirse mal, busca aquella opción en la que mejor te sientas para que tu nombre haga “run run” y que además te satisfaga, al final el tiempo nos pondrá en nuestro sitio.

  
 2ª) Trabaja tu autoestima, no te imaginas hasta donde podemos llegar cuando nos proponemos algo pero no cometas el error de querer conseguirlo rápido, cada vez que te planteas conseguir algo y quieres que llegue rápido, estarás obligad@ a reiniciarte casi cada día.  Utiliza aquel reto que más se te resista y ten paciencia.
   Voy a utilizar un ejemplo que hoy en día puede ser de mucha utilidad: perder peso.

   Haz el cálculo: Partamos de la base de cada uno tomará las Kcal. que necesite para atender sus necesidades energéticas básicas ¿Ok? Si 1gr de grasa son 9 kcal. y quieres perder 5 Kg de grasa en un mes, deberás dejar de ingerir 45.000 Kcal. en ese periodo, que dividido entre sus días, son 1.500 Kcal menos al día, teniendo en cuenta que una mujer necesita unas 1.800 Kcal. y un hombre unas 2.100 Kcal ¿Crees que es posible? Te aseguro que no, ahora bien, imagina querer perder 10Kg de grasa en un año, para esto deberás dejar de ingerir 90.000 Kcal. que dividido entre sus días, serán unas 250 Kcal menos al día, teniendo en cuenta las recomendaciones diarias ¿Lo ves más factible? ¡Si! ¿Verdad? Además, el no conseguirlo con en el primer planteamiento, te llevará a seguir perdiendo tu autoestima; en el segundo, más fácil, comprobarás mes a mes como cada vez tu seguridad por conseguir el objetivo es mayor y con esto, tu autoestima y por ende tu felicidad.                                                                                                               
     

   3º) Que nunca te falte el deporte, la lectura, la música, disfrutar de la naturaleza y por supuesto, tu familia.

Saludos y se feliz.