Aprendiendo de la Tele: El Chef y El Jefe.

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi blog!!

No soy muy aficionado a ver la tele, me aburre soberanamente, pero hace unas semanas, mientras escribía algo para relajarme, mi mujer la estaba viendo y se puso a hacer zapping, en esto que al saltar a un canal de documentales escucho como un tío abroncaba a otro diciéndole lo vago, guarro y mal organizado que era, así es que levante la cabeza y vi que se trataba de un cocinero abroncando a otro; seguramente sería por el morbo, pero le pedía a mi mujer que lo dejase un momento y nos engancho, desde entonces no nos perdemos ni un programa.

¡Sí! Ya sé que es un programa de televisión y que de lo que vemos en este tipo de programas debemos creernos la mitad, y que seguramente la manera en la que habla a los participantes (que no olvidemos que son ellos los que piden ayuda al Chef y saben lo que se van a encontrar), está pensada para provocar reacciones en estos que televisivamente nos enganchen, de hecho conmigo lo hizo; pero el programa no enseña a como cocinar platos exquisitos ¡Qué va! El programa va de emociones y de como para tener éxito en aquello que sea nuestra prioridad, hemos de ponerle pasión, asertividad y mucho amor; además, es un profesional que le da prioridad absoluta a la familia, de hecho, muchos de los restaurantes a los que ha ayudado son negocios familiares y continuamente les dice, que si un restaurante puede romper un familia, es mejor dejar el restaurante.

Pero lo que más me gusta es con qué facilidad pasa de abroncar con argumentos, a besar y abrazar con sincero cariño, de hecho, ahora están poniendo que tal les va, un año después, a los restaurantes a los que ha ayudado y los dueños de los muchos que han conseguido sobrevivir a la crisis, le tienen verdadero afecto y agradecimiento. Conclusión: “Quien bien te quiere, te hará llorar”

Justo cuando termina el programa del Chef, tras la pertinente publicidad, empieza El Jefe. Este programa empieza con una voz en off que, en resumidas cuentas, introduce el programa diciendo que los trabajadores culpamos a los CEO y a sus equipos directivos de la grave crisis por la que estamos atravesando; me engancho el mismo día que lo hizo el del Chef.

En el Jefe, un CEO o un alto ejecutivo se disfraza y se infiltra en distintos departamentos de su empresa, para descubrir en que fallan sus empleados para no mejorar los resultados y así encontrar la fórmula para ayudarles a que en sus trabajos sean más productivos. 
La mayoría descubren que sus trabajadores son profesionales implicados y que la mayoría de los problemas vienen  por errores en los planteamientos desde la dirección de la compañía en cuestión, muchos de ellos se exasperan al comprobar, en primera persona, lo que muchos de sus empleados sufren a diario, pero no es esto lo mejor del programa, lo mejor es que los CEO y altos ejecutivos descubren que detrás de cada uno de sus empleados hay muchas historias personales, conocen a personas increíbles con una enorme capacidad de superación, descubren amor, descubren humanidad, descubren la importancia de dar prioridad a la familia.

El otro día uno me hizo “mucha gracia”, le pregunto al empleado con quien estaba en ese momento cuanto ganaba, este le respondió que unos 200€ semanales, la cara del Jefe fue de sorpresa y le pregunto ¿200€ semanales por todo este trabajo? El trabajador le respondió: “¡Sí! Algo menos de que algunos clientes se gastan en algunos de nuestros productos”; en el momento de comentar a la cámara como le había ido el día, se lamentaba de ser tan miserable y de que quizás había presionado demasiado a sus ejecutivos para abaratar costes; lo que yo me pregunto es: ¿los ejecutivos están para decir que sí a todo lo que diga un CEO, o están para hacerle ver la realidad? Porque si todas las empresas piensan en abaratar costes de la misma manera ¿cómo pretenden que aumente el consumo, salgamos de la crisis y mejoren sus resultados?
Saludos y se feliz.

La responsabilidad de vender y de comprar.

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!

La definición de vender según la RAE es: traspasar a alguien por el precio convenido la propiedad de lo que uno posee.

Más de una conversación informal, con amigos, colegas o familiares, en las que he participado, alguien la ha iniciado con la expresión: “me he comprado tal cosa y me han engañado”; al preguntar por qué hacía esa afirmación tan rotunda, en la mayoría de las ocasiones me respondían con que habían visto ese mismo producto más barato en otro sitio; acto seguido les preguntaba si sabían lo que habían comprado y si habían comprobado si lo que se les había prometido que ofrecía el producto era cierto, si me respondían que sí, contrariamente a lo que esperaban de mi respuesta, siempre les decía que ese no es motivo para acusar al negocio o vendedor de tramposos o mentirosos; quien vendía puso un precio a su producto y quien lo compró lo acepto, por lo tanto, no hay motivo de queja.

Engañar en una venta no es que el vendedor sea lo suficientemente hábil como para saber sacar el mayor beneficio de los productos que ofrece; engañar en una venta, es que el vendedor haga creer al comprador que va a comprar algo con unas propiedades que luego no tiene, u ofrecer con mentiras, un producto que ha dejado de ser novedad, ocultando el inminente lanzamiento de la versión mejorada.

Hace 25 años me vi obligado a engañar, presionado por mis superiores, a un buen cliente, una buena persona que no se mereció mi falta de profesionalidad, lo recuerdo frecuentemente y cada vez que lo hago, siempre tengo la misma incomoda sensación, me siento fatal. Lo peor de aquello, es que si hubiese actuado con profesionalidad, seguramente hubiese hecho la venta, el cliente hubiese quedado satisfecho y nunca tendría presente la imagen de su cara cuando me pillo en la mentira; era similar a la que mi hija pequeña me mostró cuando la lleve con un añito, a la farmacia, con la mentira piadosa de que no le dolería que le hicieran los agujeros en las orejas para sus pendientes, ver como mi hija paso de alegría al dolor y a la decepción, fue algo que me marco mucho, pues algo parecido me paso con este cliente.  

La definición de comprar según la RAE es: Adquirir o hacerse dueño de algo por dinero.

Tal y como lo define parece bastante fácil, la cuestión es si en nuestras compras solo debemos valorar el precio o también debemos poner en valor todo lo que nos encontramos alrededor de este difícil acto; no es fácil comprar bien y para ello es bueno ser tan profesionales en nuestras compras como en nuestros trabajos ¿tienes esto en cuenta o solo te fijas en el precio? Es decir, si es barato es malo y si es caro es bueno ¿conoces tus responsabilidades como comprador? Muchas veces por comodidad, por falta de tiempo o por falta de planificación, nos dejamos llevar y hacemos las compras “a bote pronto”.

Planificar una compra es tan importante como planificar nuestro trabajo, necesita tiempo y muchos conocimientos; por ejemplo: hacer la compra semanal requiere de conocimientos de dietética, nutrición y droguería, es la única manera de que no te manipule la publicidad o “las ofertas” que te puedas encontrar, tener claro lo que se quiere impide que malgastes tu dinero, y sobre todo, que tu sensación de culpa te lleve a responsabilizar al vendedor/a de que no te recomendó lo más adecuado; muchas veces los vendedores nos encontramos con la oposición de muchos clientes que se empeñan en algo por su precio, o que piensan que les queremos engañar por ofrecerle algo más caro o más barato, según nos parezca más recomendable para él o ella.

Como clientes debemos saber que vamos a comprar y por supuesto, que lo más caro no es lo mejor y que lo más barato no es lo peor, todo dependerá de nuestros conocimientos y de la profesionalidad del vendedor que nos ayude a elegir, comprar lo que sea debe ser como hacernos un traje a medida: tener claro lo que queremos, para que lo queremos y como no lo sabemos todo, buscar un buen sastre (vendedor) que nos tome las medidas adecuadamente y dejar que nos haga las preguntas oportunas, a los vendedores hay que dejarlos hablar y estar atento/a a lo que dice, como lo dice y a su lenguaje corporal, así comprobarás si sus consejos son sinceros o no y si todo sale bien, verás que bien y que contento/a quedas de tu inversión, porque a fin de cuentas, comprar un bien, es invertir en algo que te ha de proporcionar, sobre todo, placer y estabilidad emocional.

Solo una cosa más, muchas veces acusamos a los vendedores de utilizar verdades a medias porque nos venden las virtudes de sus productos y nos ocultan los defectos, a ver si me explico: imagina que quieres comprar un coche de alta gama; son muchas las marcas en donde elegir y todas de calidades y precios similares ¿que marcará la diferencia? Seguramente el vendedor ¿por qué? imagina que tras hablarte de las virtudes y sin mediar pregunta de tu parte, un vendedor te dice que ese modelo es muy caro de mantener, que gasta mucha gasolina, que los seguros y sellos del ayuntamiento son más caros, etc., ¿no tendrías la impresión de que pareciese que no te quiere vender el coche?

Saludos y se feliz.

¿Vender gomina a un calvo? ¡Así nos va!

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!
 

 

No hace tanto tiempo a los “mejores vendedores” se les reconocía por su capacidad para vender “gomina a un calvo” o “frigoríficos en el polo norte”; nunca lo entendí y nunca lo utilice ¿por qué vender a alguien algo que no necesita? ¿Qué necesidad hay de actuar así? ¿Eso no es engañar?

Dicen algunos Gurús de la venta y en parte estoy  de acuerdo con ellos, que el objetivo de un vendedor ha de ser crear una necesidad para así colocar un producto, sin embargo, no lo entenderé de otra forma que no sea con el objetivo de resolver un problema o atender una necesidad real de mis clientes.
Por que si lo que se pretende es resolver un problema de falta de buena gestión y previsión (quien bien compra bien vende) o un mal análisis de mercado (vender gomina a una calvo), la desesperación te llevará a pretender colocar tu producto de cualquier manera, viéndote obligado a crear necesidades irreales y por lo tanto, inevitablemente, a engañar.

¿Te has preguntado alguna vez que puede que este sea el principal motivo de la mala imagen de los vendedores?

¿Puede que este sea el motivo de la continua búsqueda de sinónimos para describir a un vendedor? A saber: Comercial, Delegado, Representante, Agente… y últimamente se usan otros un poco más acordes con el momento, por ejemplo: KAM.

  • “Vender gomina a un calvo”,  es algo parecido a lo que ha hecho la banca vendiendo préstamos a quien no los necesitaba, o peor, a quien no los podía pagar.
  • “Vender gomina a un calvo”,  es algo parecido a vender una casa 300ma quien necesitaba una de 150m2.
  • “Vender gomina a un calvo”, es algo parecido a vender un coche de alta gama a quien solo se podía permitir un utilitario y con un préstamo que no podía pagar.
  •  “vender gomina a un calvo”
Para vender gomina, lo primero que yo haría, antes de comprar o fabricar la mercancía, sería un estudio de mercado para conocer su viabilidad y si durante el proceso, descubro que hay un mercado interesante de calvos, no me empeñaría en venderles gomina; lo primero sería conocer cuáles son las necesidades de los calvos con tres simples preguntas:

 ¿Qué problemas les plantea a un calvo su falta de pelo?

  • La respuesta es fácil: Frío en invierno y quemaduras en verano. 

¿Qué les puedo ofrecer para resolver esos problemas?

  • La respuesta es aún más simple: gorros, gorras y sombreros para el invierno, y gorrillas o protectores solares para el verano.

¿Son conscientes de las necesidades que les crea esos problemas o conviven con ellos por desconocer las soluciones? 

  • Seguramente muchos si lo sean, así es que, a estos, deberé ofrecerles un mejor producto acompañado de un mejor servicio y para los que no lo son, deberé encontrar los argumentos que les haga ver su necesidad real y porque les conviene atenderla: principalmente por su salud y porque no, por coquetería.
“Vender no es colocar un producto ni crear una necesidad irreal; vender es ayudar con tu producto a atender y resolver una necesidad, ya sea presente o futura”.
 
Saludos de un calvo que no quiere que le engañen.
se feliz.

Cuando la presión te empuja a mandarlo todo a la…

¡¡Bienvenida o Bienvenido mi Blog!!

¡¡A la mierda!! Es una expresión muy nuestra que más de uno y una hemos utilizado a lo largo de nuestras vidas y en no pocas ocasiones, suele coincidir con momentos de agotamiento, tensión, miedo… y con todo aquello que nos lleva a límites que creemos ser incapaces de tolerar, emocional o físicamente.

   Actualmente estoy superando uno de esos momentos, a ver: en el desempleo ya para un año; pendiente de una operación de rodilla (que me impide aceptar una posible oferta de empleo) de la que seguramente quedaré genial, pero…; lamentándome de todas aquellas cosas que podía haber hecho para evitar el desempleo y que no hice; la tensión por intentar recuperar, académicamente, todo lo posible, en dos exámenes que tengo en abril; mantener un estado de ánimo positivo para que no afecte a la familia (se acerca un momento clave para el futuro de mis hijas y no debo cagarla); la cuenta corriente cada vez más baja; las perspectivas de empleo no mejoran; a los mayores de 45 nos discriminan; actualmente el emprendimiento no es una salida viable; tomar una decisión sobre qué grado medio estudiar para que sea una opción válida de empleo (bueno esto casi lo tengo resuelto); en fin, mucha tela que asimilar y cuando esto me ocurre, hecho mano de lo que más me ayuda actualmente: escribir y compartir.

   Poco tiempo después de ponerme a escribir aparece la siguiente expresión ¡¡Y una mierda!! Esta expresión es muy conocida para mí, la he utilizado en muchas de las maratones de bicicleta de montaña en las que he participado y suele aparecer cuando he llegado a ese punto de esfuerzo físico y sobre todo psicológico, en el que el débil diablillo del abandono me susurra: ”¿por qué sigues luchando? Mándalo todo a la mierda y retírate”.
   ¿Cuál es el resultado de la expresión ¡¡Y una mierda!! En una maratón? Es como si le diese una fuerte sacudida a mis endorfinas para que se activen, y funciona tal y como me está pasando ahora mismo. 

   Mientras voy escribiendo este post, voy siendo consciente de que no es culpa mía llevar un año en el desempleo; me doy cuenta de que para recuperarme bien de mi rodilla necesito de mi actitud positiva; vuelvo a comprender que no sirve de nada lamentarse y que para el reto que me he marcado solo cabe trabajar y luego, esperar el resultado; mirar a mis hijas y disfrutar de todo lo que están consiguiendo, se merece que yo haga “un esfuerzo” por seguir siendo esa persona en la que ellas siempre van a querer apoyarse… poco a poco mi estado de ánimo vuelve a la normalidad y fíjate que curioso, hace unas horas me sentía cansado y ahora no ¿por qué?

   Todo estaba en mis emociones, esas que pueden ayudarte a ser invencible o a dar un paso en falso que te lleve al desastre. 


Saludos, se feliz y de vez en cuando, ya sabes: ¡¡Y una mierda!! 

¿Existe win – win en todos los grupos de LinkedIn?

¡¡Bienvenida  Bienvenido a mi Blog!!

Otra vez he vuelvo a ser vetado por algún administrador o administradora de grupos en LinkedIn, con las consecuencias que eso pueda traer hacía mis contribuciones a esta RS y por supuesto para mi marca personal; puedo entender perfectamente que mis contribuciones, o publicaciones de mi Blog no sean del agrado de algunos de estos moderadores/ras pero ¿Por qué vetarme, no es más fácil y más correcto invitarme a abandonar el grupo? Al menos yo lo haría así, pero claro, también puede pasar que algunas de mis contribuciones y publicaciones si les interesen, porque entiendan que están a la altura del nivel de su grupo y que puedan generar debate, animando así a la participación del resto de integrantes; en ese caso, es mejor no decir nada, vetar lo que se crea improcedente sin pronunciarse para que, yo u otro afectado, no deje de publicar.

Si eres de esos o esas y estás leyendo esto, te invitaría a que por favor no actúes de esa manera, acepto de buen grado el que no agrade a todo el mundo y te agradecería enormemente que me invitases a salir de tu grupo y si no, aunque en el caso de los grupos de LinkedIn no quede muy claro quién es el comprador y quien el vendedor, te pido por favor que apliques el win – win y si algunas de mis contribuciones te gustan y generan debate en tu grupo ¿Por qué no aceptar aquellas que no te gustan tanto? ¿No crees que es una mejor estrategia?

Y si no, vuelvo a pedirte que me lo digas o que me invites a salir de tu grupo, pero por favor ¡No me jodas, se valiente y da la cara! Seguro que eres de los que crítica la actitud cobarde de algunos en la RRSS; salvo, claro está, que seas alguien que se cree muy por encima de los demás y estés utilizando este recurso muy lejos del win-win, aunque lo quieras para ti y solo busques tu beneficio.

Saludos y se feliz.

12 meses D.E.S.E.M.P.L.E.A.D.O/A. 12 oportunidades de mejora (II).

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!

Aquí tienes la segunda parte de mi post sobre lo que yo entiendo que el desempleo, por su dureza, nos da la oportunidad de aprender y mejorar, para que cuando encontremos o nos creemos un empleo, podamos incorporar a nuestros valores y así, sumado a nuestras experiencias, podamos aprovechar como si de un master se tratase; si quieres, pincha aquí y lee la primera entrada.  


Participar es algo que muchas veces, por exceso de prudencia, no solemos practicar demasiado, salvo en nuestros vínculos más íntimos y de confianza; la búsqueda de empleo es una magnífica oportunidad para mejorar esta necesidad, y digo necesidad porque es la mejor manera de ampliar nuestras oportunidades de encontrar empleo, y por qué no, de seguir aprendiendo sobre cómo manejar nuestra vida, aprovechando las experiencias de otros.

Logro es la consecución de lo que se intenta y para cualquiera es un momento de enorme alegría conseguir aquello que se intenta ¿y qué es lo que no paramos de intentar cuando estamos en el desempleo? ¡Exacto! Pero ¿no deberíamos hacer que nuestro principal logro, a corto plazo, sea conseguir aceptar el más que probable “rechazo” y sentir alegría por ser capaces de aceptarlo como parte del proceso, para así estar más preparados cuando llegue otra oportunidad?

Empeño, tesón, constancia, como quieras describir esta actitud; en muchas ocasiones, cuando tenemos “asegurado” un empleo, puede que nos relajemos a la hora de “luchar” por nuestros objetivos y esta actitud no nos la podemos permitir en el desempleo, por lo que es una enorme oportunidad para conocernos mejor y saber lo constantes que podemos llegar a ser y así, cuando consigamos el empleo por el que luchamos, nos permita demostrar que somos imprescindibles para la empresa y para los equipos.

Aceptar la situación en la que estamos, sobre todo si tienes cierta edad y has pasado gran parte de tus años en activo y sin paradas, puede ser muy difícil ¿qué otro aprendizaje nos brinda el desempleo? Ya te dije un poco antes que en la vida nos podemos encontrar situaciones mucho más difíciles y el desempleo nos puede ayudar a aceptar los “palos” de la vida de mejor talante que, a fin de cuentas, es la mejor manera de afrontar los problemas futuros y por qué no, prevenir efectos secundarios que afecten a la salud ¿te imaginas encontrar un buen empleo y que poco tiempo después te surja un problema de salud resultado de la tensión acumulada durante el desempleo por no aceptarlo? Sería triste verdad.

Demostrar lo que valemos, es algo que a mí me ha costado mucho verbalizar, prefería que fuesen los hechos quienes lo dijesen, pero esa actitud tenía sus limitaciones, porque quien al final expresaría lo que yo valía sería otra persona; aunque aún me cuesta hablar de mí, la necesidad de hacerlo por estar en el desempleo para que se fijen en mí, me está obligando a “ponerme las pilas” y buscar la mejor manera de hacerlo.  

Organizarse en el desempleo es vital para nuestra salud mental, lo he dicho en muchos de mis post; la prioridad en este periodo debe ser nuestra salud mental, todo esta cantidad de tiempo disponible lo tenemos que rellenar con actividades que nos satisfagan y que nos hagan sentir muy útiles; si me aceptas un consejo: planifica cada día con horas de estudio, deporte, participación en RRSS y si las posibilidades de encontrar empleo las tienes entregando tu CV en persona, tampoco lo hagas todos los días de manera obsesiva ¡Ah! Y permítete algunos descansos.

/Actitud ¡Por favor! Aprendamos a adoptar siempre una actitud positiva, nos ayudará a adaptarnos a las “nuevas situaciones” que esta dura y difícil aventura nos depare.
Saludos, se feliz, ánimo y mucha suerte. 

No seas tonto, haz feliz a una mujer, te interesa.

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!

Para comprender mejor mis emociones masculinas, utilizo el conocimiento biológico y psicológico del que hasta ahora disponemos, que es mucho y lo relaciono con nuestro comportamiento a lo largo de las distintas etapas de nuestra historia, que básicamente ha sido el mismo: soy el macho, “el fuerte”, cabeza de familia y entre mis funciones no está preocuparme de vuestras emociones.

Afortunadamente parece que cada vez menos, pero las mujeres tienen que seguir soportando esta actitud y lo que más me sorprende, es que ni entre ellas existe la complicidad suficiente para comprender las emociones de unas y otras ¿Por qué?

Te decía que para comprender mejor nuestro comportamiento relaciono nuestra biología y psicología, con nuestro comportamiento a lo largo de nuestra historia y en este análisis racional, tengo mucho más en cuenta nuestro comportamiento animal que el racional y hasta antes del uso generalizado de la agricultura, todo estaba muy definido: el macho se dedicaban a la caza y búsqueda de nuevos territorios y la hembra al cuidado de la familia, y según cuentan algunos investigadores, trabajaban perfectamente en equipo, siendo tan válidas y respetadas, las opiniones y tareas de unos y otras.

Fue tras el descubrimiento de la agricultura cuando los hombres empezamos a “distanciarnos” de las mujeres; ya no necesitábamos pasar largos periodos fuera del hogar y nos aburríamos demasiado; compartíamos demasiado tiempo con unas criaturas de emociones, a nuestra manera de ver, complejas y difíciles de entender y además, realizando unas actividades de las que necesitábamos su ayuda; sin embargo, había otras para las que no estamos preparados, ni teníamos interés en estarlo: criar a los hijos y el cuidado de la familia; así es que, la mujer, gracias a su alto sentido del compromiso y responsabilidad, se adaptó perfectamente a colaborar en lo que serían nuestras tareas y lo que es peor: sin mucho reconocimiento por nuestra parte y sin que nosotros fuésemos capaces de colaborar en las suyas, y tras muchos miles de años, aún seguimos con ese problema y otros mucho más graves.

Llevo 30 años compartiendo mi vida con una maravillosa mujer y como resultado, hemos traído otras dos maravillosas mujeres a un mundo machista, en el que la mujer debe seguir luchando por ser respetada y tenida en cuenta por los hombres, pero yo me pregunto ¿Esta lucha de la mujer por conseguir paridad en los cargos de poder, debe ser su prioridad? ¿Es la lucha que interesa a todas las mujeres? Creo que no.

Mi hija mayor es una estudiante ejemplar, con un nivel de compromiso muy por encima de la media, su novio; aun siendo buen estudiante, dice que sería incapaz de hacer lo que ella hace, sin embargo, cuando llego el momento de decidir qué carrera elegir, la pregunta de unos padres es siempre la misma: ¿Qué quieres estudiar, en que quieres trabajar? Mi hija, al igual que le ocurría a muchos compañeros y compañeras, no sabía que responder, así es que cambié la pregunta: ¿Qué es lo que más ilusión te hace? Su respuesta fue: “papa, yo quiero casarme y ser madre”.

Desgraciadamente y es una realidad, salvo aquellas que tienen la suerte de dar con su complemento perfecto, las mujeres no pueden fiarse de dejar en manos de un hombre su futuro y el de  sus hijos, así es que no tienen más remedio que abrirse camino en este mundo de manera que les permita seguir cumpliendo el papel que la naturaleza le ha adjudicado: ser madres y responsables de la crianza de sus hijos, con lo que yo me pregunto: ¿No debería ser su lucha prioritaria defender ambos derechos, maternidad y trabajo, desde una mayor conciliación? Además, con la implicación de todos: mejoraría la educación de nuestros hijos, por ende nuestra sociedad y estoy totalmente convencido de que también el empleo.

En fin, este tema es largo y complejo, pero si hay algo de lo que estoy convencido, es que si eres capaz de hacer feliz a una mujer ella te lo devolverá multiplicado por dos.

Saludos y se feliz.

12 meses D.E.S.E.M.P.L.E.A.D.O/A. 12 oportunidades de mejora (I).

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!

Voy a cumplir 12 meses desempleado y aunque para los que estamos en esta situación, cada día es un obligado momento de reflexión;  yo, como si de un final de año se tratase, voy a  hacerla desde una perspectiva positiva reflexionando sobre las oportunidades que este duro periodo me ha ofrecido para mejorar, ya que de una manera u otra, se trata de los días de nuestra vida y tal y como nos gusta pensar, estamos en un periodo de transición a otra oportunidad de empleo y porque no, a otra oportunidad mejor que la que “dejamos”, y cuando digo mejor no me refiero solo a lo económico.

Decidir que estrategia seguir en cualquier actividad profesional, es algo que a la mayoría nos tienen vetado, es más, ya desde la escuela es así; todas las actividades están pensadas por unos pocos para dirigir a la mayoría, con lo que nuestra iniciativa siempre ha estado más o menos bloqueada, es decir: sí a la iniciativa pero con matices, matices que a la larga la anulan por completo. En el desempleo nadie te va a marcar qué camino seguir, eres tú quien debe diseñar que estrategia seguir y por supuesto, aprender de los errores que se cometerán y ser rápidos en plantear otro nuevo plan; aprovechar esta oportunidad para trabajar nuestra iniciativa, nos puede ayudar a sobrellevar mejor este periodo y al mismo tiempo, a valorar otras alternativas de futuro.

Estudiar para obtener un título académico es para muchos, o al menos para mí, un tema pendiente, porque aunque el conocimiento es libre y cada uno coge el que quiere, necesitas tenerlo reconocido con un documento para que puedas tener la oportunidad de demostrar lo que puedes aportar y el desempleo es un periodo ideal para ponerte al día con estos temas, o al menos, para descubrir cuál puede ser la mejor alternativa; sobre todo los que, como yo, dejamos muy pronto los estudios para empezar a buscarnos la vida.

Superación es otra de las actitudes que el periodo del desempleo nos brinda la oportunidad de mejorar, ten por seguro que, aunque lo pueda parecer, no es el periodo más duro al que nos podamos enfrentar a lo largo de nuestra vida y se de lo que hablo; ya sé que las cosas se pueden poner muy difíciles, pero se pueden poner mucho más si no trabajamos nuestra superación.  

Empatía es otra actitud que debemos trabajar y no porque necesitemos comprender mejor a los demás por favorecer su salud mental, sino por la nuestra; me explico: cuando caes en las garras del desempleo, muchos  ”amigos”, compañeros y colegas, desaparecen de tu entorno y has de hacer un ejercicio de empatía, para comprender su actitud y así evitar en lo posible hacerte daño a ti mismo/a, porque ten en cuenta que cada vez te vas a sentir más solo/a y esa “empatía de autoayuda”, te va a ayudar a llevar mejor esos “extraños” comportamientos y en ocasiones, el rechazo que, por nuestra situación, otros te van a mostrar.
Motivación es otra actitud muy deficitaria y está presente tanto en activos como en desempleados, y no es bueno para ninguno de ellos, todos salimos perjudicados y todos debemos mejorar nuestra capacidad de auto-motivación, pero en el desempleo es vital y este periodo nos ofrece la enorme oportunidad de mejorar en este punto, que puede ser determinante para el resto de nuestra vida. Tener mucho tiempo para pensar no es ni mucho menos malo, pero cuando vives en una duda continua sobre tu futuro económico, es mucho más fácil que esos pensamientos sean negativos y en ese momento es cuando hay que auto-motivarse para seguir. 
P…

Saludos y se feliz

Mi Blog ya tiene un año.

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!

Poco antes de terminar el año 2012 estaba seguro de que tras finalizar mi contrato, en marzo de 2013, no habría opción de renovar, al menos en el proyecto en el que estaba y sospechaba que me tocaría “probar el paro”, poco tiempo después aprendí que se trataría de: desempleado en búsqueda activa de empleo.

Empecé a mirar cómo se movía el mercado laboral y pronto comprendí que la cosa estaría difícil y que debía ponerme las pilas, así es que me puse manos a la obra y tras buscar en la red consejos para encontrar empleo, lo primero que me recomendaban era elaborar un buen CV, pero ¿Cuál es la mejor forma de hacerlo? No pasa nada, afortunadamente  disponemos de Internet ¡A Googlear!

Durante la búsqueda de información, por supuesto a través de Google, fueron muchos los enlaces de que disponía y por casualidad, abrí uno que me llevaba a un Blog… ¿Un Blog, qué es un Blog?

Si te soy sincero, en aquel momento lo del Blog me sonaba a chino; en ese blog, además de recomendaciones sobre cómo elaborar un buen CV, también me recomendaba incluirlo en LinkedIn… ¿LinkedIn, qué es LinkedIn? 

Busqué LinkedIn y cuando lo vi, me pareció muy feo pero familiar y es que tras sufrir el primer gran palo laboral de estos últimos años, en el 2010, alguien me recomendó que me diese de alta en esta RS y lo hice, pero no pase de ahí.

Al entrar en LinkedIn me invitaba a iniciar sesión y probé con las claves que en aquel momento usaba y funcionó; empecé a “jugar” con él y vi que ofrecía las recomendaciones de muchas personas: que si el perfil ha de estar completo; que si hay que participar y a ser posible en un grupo de tu interés; que si has de conectar con personas afines a tus intereses; que si has de trabajar tu marca personal; que si cuidado con lo que escribes y como lo escribes… Al cabo de un par de meses, leí algo que me llamo mucho la atención: “la herramienta perfecta para trabajar tu marca personal es un Blog” ¡A sí, pues manos a la obra y a investigar!

Tras unas semanas de estudiar a algunos Blogueros y por supuesto, de tener en cuentas sus consejos, me “tiré a la piscina” con la valentía y seguridad que me da el placer por la diversión de superar retos y de aprender de mis errores, actitud que con el paso de los años se perfecciona y de la que cada vez, se disfruta más.

Si pinchas aquí leerás mi primera y humilde entrada; nada que ver con la evolución que ha tenido  mi Blog a lo largo de estos agridulces 12 meses.

¿Qué si te lo recomiendo? Siempre te responderé que sí y solo te daré un consejo: hazlo si disfrutas con él; si lo haces por tu marca personal y te va a suponer una carga por la responsabilidad que implica, no lo hagas, para tu marca personal existen otros muchos medios.

Saludos y se feliz.