Mama y Papa, Hombre y Mujer: Química y Personas.

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!
 
Ayer y como todos los días desde que estoy en el desempleo (una de las cosas buenas del desempleo es esta), fui a recoger a mi hija menor a la salida del colegio, este año termina Bachiller y en breve se presentará a las pruebas de selectividad. Es una de esas personas maravillosas con un nivel de inteligencia, empatía y ganas de agradar muy por encima de la media, virtud que se debe detectar, moldear y reforzar desde pequeños/as, porque si no se hace y no se trabaja con ellos/as desde muy niños/as, el nivel de sufrimiento que acumulan, por lo que ven cada día en su entorno y que no entienden, puede ser insoportable para su condición, afectando mucho a su buena evolución.
 
Afortunadamente detecte a tiempo esta condición en mi hija porque, sin ser tan inteligente como ella, yo también tengo esa condición empática y de querer agradar, algo que tras muchos golpes de la vida poco a poco fui corrigiendo, aprendiendo a manejar y a enseñar como hacerlo y creo que gracias a esto y a mi insistencia, mi hija mantiene su inteligencia, sensibilidad y empatía, siendo una mujer segura de sí misma y consciente del mundo en el que vive, un mundo en el que la información de la que disponemos es imposible de asimilar tan rápido como nos llega, pero en el que todavía no se han producido los cambios que verdaderamente necesita.
 
¿Cuánto podemos hacer los padres y madres, las mujeres y los hombres por cambiar la vida de las personas?
 
Es normal que cada día, mientras vamos en el coche (ella va a un colegio del pueblo de al lado), me hable de las cosas que le ocurren en el colegio, afortunadamente ya ha pasado la edad adolescente de que le ocurran cosas que la puedan marcar traumáticamente, por lo que solemos hablar de temas más transcendentales sobre lo que aún le queda por aprender, y actualmente lo hacemos mucho, sobre la condición humana usando como ejemplo, el comportamiento que ve en algunos de sus compañeros y que no termina de entender.
 
Ayer salió indignada, yo creía que era otra de esas veces en las siempre cree haber hecho mal un examen del que luego, como poco, saca un 8, pero no, en este caso, para ella, la cosa era incluso peor.
 
Tuvieron, en clase de Religión (es un colegio concertado y católico), un debate sobre sexo pero no de como practicar sexo, hoy en día (al igual que hace muchos años, milenios diría yo) a los 18 años se tiene muy claro cómo se hace el sexo y han de ser muy inconscientes, o estar muy mal informados, para no conocer sus riesgos. El debate iba de lo que significa ser mujer.
 
Tengo el enorme privilegio de vivir con tres mujeres y estoy aprendiendo más de su coraje que de todos los cursos de automotivación a los que he tenido que asistir, y mira que yo ando bien puesto de coraje y automotivación.
 
Tendría unos 13 años cuando empecé a sentir curiosidad por aquellos anuncios en los que salían mujeres muy felices, pero de los que no tenía ni idea el que anunciaban y me preguntaba ¿si no hay un coche, ni ropa, ni un viaje, qué anuncian para ser tan felices? Lo pregunté, pero no encontré respuesta, desgraciadamente algo normal en aquella época era no encontrar respuestas a casi nada, todo era tabú y todo era pecado, pero ¿es igual hoy en día? Desgraciadamente creo que sí.
 
La indignación de mi hija era porque no entendía como hoy en día, en chicos y chicas de bachiller y de cierto nivel social y económico, aún se desconoce que significa ser mujer y cuál es su papel en la sociedad.
 
En líneas generales, de los chicos le cabreo el que aún no sean capaces de empatizar por todo por lo que una mujer debe pasar a lo largo de su vida para que ellos hayan llegado a este mundo sanos y salvos, y de las chicas les cabreo el que intenten ir demasiado rápido en la búsqueda de esa igualdad soñada, ella dice que ser mujer tiene unos riesgos que hay que conocer y asumir, y que por lo tanto se deben evitar porque, sencillamente, vivimos en un mundo en el que las hormonas se imponen a la razón y desde mi modesta opinión, es aquí es donde los educadores y, principalmente, los padres y madres debemos intervenir.
 
Los padres en particular y los hombres en general, como referentes masculinos, debemos enseñar a nuestros hijos y niños, a respetar y comprender a una mujer, pero ¿cómo podemos hacerlo si no ponemos interés en conocer al detalle el origen de aquello que nos hace sentir incómodos y que nos obliga a hablar de sentimientos y emociones?
 
En este caso, las madres en particular y las mujeres en general, deben aprender a explicar sus emociones para educar a niños y niñas, dejando de lado la necesidad de búsqueda continua de apoyo y comprensión ¿cómo pretendéis que os apoyemos y os comprendamos si no sabemos que tenemos que apoyar y comprender? 
 
Y muy importante, los hombres también tenemos hormonas que deben ser comprendidas y que nos resulta difícil controlar, algo que muchas mujeres desconocen y no se creen, en este caso, los hombres, tenemos la obligación de buscar la manera de explicar cuales son, como funcionan y que efectos tienen.
 
Estoy convencido que si fuésemos capaces de resolver este problema, crearíamos una inercia de habito de dialogo que nos ayudaría a resolver otros, pero claro ¿por dónde empezamos? 
Saludos y se feliz, por cierto, llevar esto a cabo ayuda mucho a encontrar la felicidad.
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Educación “hormocional” cruzada (IIII)

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!

Esta es la última entrada que escribo sobre el tema y posiblemente la más importante, porque realmente es donde voy a reflejar la autentica esencia de la educación hormocional cruzada: ofrecer a nuestros hij@s una explicación de cuál es el origen de su comportamiento y lo más importante, de los del sexo opuesto, que no contrario y si complementario.
Es de todos sabido que para nuestro sistema de enseñanza público, enseñar sobre Inteligencia Emocional está muy lejos de sus planes y es por muchos compartido, que es un error de base que impide el progreso de muchos alumnos; los últimos datos ofrecidos sobre la calidad de nuestra enseñanza lo demuestran.
  ¡De acuerdo! En mi mano no está cambiar el sistema de enseñanza público y si manifestar mi desacuerdo allí donde se plantee el debate pero si puedo intervenir, aportando mi granito de arena, a través de lo que para mí es la verdadera educación: la del hogar.
   Evidentemente como a cualquier padre los resultados académicos de mis hijas me preocupan y mucho pero estos siempre los he tenido, como un resultado más de lo que debería ser mi implicación en su educación emocional, para ellas solo tengo un objetivo: aportarles mi experiencia y conocimientos para que sean felices, hagan lo que hagan.
Hay algo que siempre me ha llamado la atención y que aún lo sigue haciendo ¿Por qué las mujeres se quejan e la insensibilidad de los hombressi en su poder está enseñarles como siente una mujer? ¿Por qué las madres no enseñan a sus hijos como se sienten ellas? ¿Qué se lo impide? ¿Por qué los hombres no enseñan a sus hijas a que detecten quien es violento, descomprometido o insensible? ¿Por qué los hombres no enseñan a sus hijas a detectar aquellos que si tienen valores con los que poder elegir para una vida en común? ¿Qué se lo impide?
 En ambos casos se lo impide el mismo motivo: a ell@s tampoco se lo enseñaron.
   Yo opte por coger el toro por los cuernos, aceptar que mis hijas deben encontrar un buen hombre para ser felices y que mi obligación es ayudarles a elegir el mejor posible, porque si no: “mejor solas que
mal acompañadas” ¡¡Ojo!! Igual para los chicos ¿Cómo?
   Explicándoles de manera progresiva y con todo los tipo de detalles que su edad me permitía: con que nuevas emociones se encontrarían a lo largo de su desarrollo y aprovechando lo que ellas me contaban sobre el comportamiento de los niños en el cole, también les explicaba el porqué de ese comportamiento testosterónico, que nuevas emociones tenemos los chicos a lo largo de nuestro desarrollo y en que le afectarán a ellas a lo largo de su vida; enseñarles que significan cada una de las señales que transmitimos, como nuestras hormonas nos pueden llevar a ejercer presión para conseguir nuestros objetivos primarios y como lo deben manejar ellas, cuál debe ser su comportamiento para evitar según qué tipo de hombres y cual para atraer el más interesante; en resumen, intenté impregnar a mis hijas a través de la educación hormocional cruzada lo que la testosterona provoca en los chicos, para que su camino a la felicidad sea más fácil, comprendiéndose y comprendiendo al sexo complementario.
Mis hijas, las dos, ya tienen novio y para mi era muy importante conocer lo que estos sabían de chicas, no me corte un pelo y provoque lo que ahora ell@s llaman como: la charla, en esta sondee sus conocimientos sobre el sexo complementario y efectivamente, descubrí algunas carencias, sobre todo en lo referentes a las emociones, algo que con la charla, el tiempo y mi ejemplo, están aprendiendo.
Saludos y se feliz.    

Educación “hormocional” cruzada (III)

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!

¿En qué consiste la educación hormocional cruzada? Bueno, habrás deducido que esta palabra es una híbrida nacida de hormonal y emocional. Está demostrado que nuestras emociones están reguladas por nuestras hormonas y que por lo tanto, desde mi modesta opinión, al menos de una manera básica, deberíamos aprender que nos pueden provocar para entender porque, en determinadas situaciones, nos sentimos emocionalmente de una forma u otra y así intentar evitar llevarlo al extremo, e incluso impedir que nos invadan determinados temores que nos limiten o bloqueen.
   Cuando mi novia me explico con detalle que esperaba de mi, la verdad, no me pareció “nada difícil”: que la escuchase, que comprendiese por la incomodidad que pasa cuando sufre los cambios hormonales, que la tratase con cariño y que la hiciese sentirse segura y protegida “¡¡Chupao!!” No fue de la noche a la mañana; primero tuve que hacer un trabajo de mentalización, planificación, negociación y creación de hábito:
1º) Escucharla no es mirarla fijamente a la cara y asentir con la cabeza, así es que para crear un hábito, le propuse el siguiente trato: “lo haré siempre que tengas en cuenta que no solo cuentan tus necesidades y que si en el momento que necesitas de mi atención, por lo que sea, no puedo ofrecértela, has de aceptar que busquemos la mejor situación; porque no significa que no te quiera o que no tenga en cuenta tus necesidades, sencillamente es que en ese momento no estoy preparado para atenderte como te mereces y espero que tu hagas lo mismo, si soy yo el que te reclama y en ese momento no estás en las mejores condiciones; evidentemente siempre y cuando no sea algo urgente ¿Ok?” 
2º) Comprender por la incomodidad que pasa durante los cambios hormonales no es difícil, solo tenía que ponerse en su pellejo e imaginarme como me sentiría con todo eso ocurriendo en mi cuerpo, solo le pedí una cosa: “hasta donde puedas, intenta no dejarte llevar por la inercia de la situación, acepta que el dolor te va a acompañar durante toda tu vida y no te preocupes, que cada vez que lo necesites te daré una abrazo. Asumí que durante este periodo debía ser más exquisito con mi empatía y sensibilidad e intentar darle prioridad a sus emociones. 
3º) Siempre me llamó la atención ¿Por qué las mujeres buscan comprometerse con los hombres? No necesitan el sexo como nosotros y si eliminan tabúes, educación y prejuicios, casi pueden elegir cuando y con quien; son capaces de trabajar mejor que nosotros y se encargan de atender las necesidades de la familia mejor que nosotros ¿Para qué nos necesitan? Esta claro: para recibir cariño, seguridad y protección, sin embargo, en muchas ocasiones, somos su peor enemigo. En este punto el acuerdo entra dentro de lo íntimo.
  En resumen, la educación hormocional cruzada consiste en: hacer un estudio de qué significa ser hombre o mujer, cómo funcionamos, cuáles son nuestras prioridades y que necesitamos los unos de los otros, para poder explicarlo y llegar a acuerdos por el buen funcionamiento de nuestras relaciones, nuestras familias y nuestra socidad.
  Espero que te pueda ayudar, en la próxima entrada te explicaré como se aplica esta técnica en la educación de los hijos.

Saludos y se feliz.   

Educación “hormocional” cruzada (II)

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!

Tal y como expuse en la primera parte de mi entrada sobre el tema que estoy compartiendo contigo; todos aquellos acontecimientos me llevaron a una gran reflexión que ha marcado la felicidad de mi vida; máxime, cuando la comparto con la misma mujer desde hace 30 años y si cabe, no solo no hemos perdido la pasión, sino que la hemos ido aumentando con el paso del tiempo; además, esta relación trajo al mundo a dos maravillosas niñas sanas, hoy unas  mujeres excepcionales en su formación académica y sobre todo, de valores ¡No! No pienses que es muy difícil o que hay que hacer muchos sacrificios; bueno, alguno si pero te equivocas si lo exageras, es más fácil de lo que parece, solo se trata de empatía, inteligencia emocional y educación “hormocional” cruzada.
Si recuerdas mi anterior entrada, te decía que tuve que manejar muchas reprimendas por mí, según las chicas, falta de sensibilidad durante los preparativos de mi Boda y era algo en lo que coincidían todas, aquello me hizo preguntarles ¿Cómo les gustaría que nos comportásemos los hombres en estos casos? Una de ellas, que se casaba unos meses más tarde que nosotros, dijo: “¡¡Sois todos iguales!! Al mío también le pasa”; al meditar su respuesta, caí en la cuenta de que en mis conversaciones masculinas sobre mujeres, todos coincidíamos en que son todas iguales, que no hay quien las entienda y que son muy variables.
Aquellas dos visiones tan distintas sobre nuestros comportamientos, me hizo imaginarme con una línea recta lo que las mujeres piensan de los hombres y con una ondulada, lo que los hombres piensan de las mujeres y me pregunte ¿En que coincidimos? Mentalmente superpuse las líneas y pude ver que, aunque ambos sexos estamos “obligados” a tener una vida en común, son muy pocos los puntos coincidentes y teniendo en cuenta el resultado de muchos matrimonios de mi alrededor, me propuse anticiparme y encontrar soluciones.
   Aquí es cuando empecé a investigar sobre que quieren las mujeres de los hombres, que queremos los hombres de las mujeres y que nos empuja a buscarnos si somos tan distintos; está claro ¿O no? Desde mi punto de vista no podemos olvidar que el sexo y la procreación, tiene mucha culpa pero no somos criaturas que van con taparrabos y que se enamoran a tortazos, hay que llegar a acuerdos y para empezar; cómo no, voy a ofrecer primero para recibir después; fue entonces cuando le pedí a mi novia que estructurase y argumentase lo que quería de mí y le propuse que pasado un tiempo, yo haría lo mismo con ella; así es como ambos nos iniciamos en la “educación hormocional” cruzada, una actividad que aún hoy en día mantenemos y que nos ha ayudado mucho en la educación de nuestras hijas.
  En la próxima entrada seguiré compartiendo contigo, los beneficios de esta técnica autoeducativa para la pareja y cómo es su aplicación.

Saludos y se feliz.

Educación "hormocional" cruzada (I)

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!

Durante una primera fase del periodo que duraron las preparaciones de mi Boda, me llamo poderosamente la atención las reacciones que muchas veces tenía mi novia ante lo que para ella, era una falta de implicación por mí parte con la que sería la decoración de nuestro hogar y además, se sentía muy molesta porque solo le transmitía preocupación por cuanto nos iba a costar “la cosa”; a la inversa, ocurría algo parecido, yo no entendía como para mí novia comprobar el precio de lo que su buen gusto elegía, era lo último que le preocupaba y me hacía pensar que no le importaba en absoluto en que situación económica pudiésemos quedar tras la Boda.
   Estas distintas reacciones emocionales, sumado a nuestra juventud, hicieron que muchos momentos de ese periodo, que tenían que haber sido de ilusión, pasasen a ser momentos de tensión; momentos que a ella le hacían pensar que esa falta de implicación por mí parte, podría ser mi actitud durante el matrimonio o peor aún, que quizás no estaba muy convencido del paso que íbamos a dar y al contrario, yo pensaba que quizás ella sería de esas mujeres que cuando tienen una tarjeta de crédito en la mano, no son conscientes de las consecuencias que tiene su mal uso, topicazos, ya lo se. 
A lo anterior, hay que sumar el hecho de que en la pandilla de amig@s, la mayoría eran chicas y todas en edad casadera, con lo que los preparativos de mi Boda no solo era cuestión de mi novia, intervenían todas y por supuesto, también mi suegra; recuerdo en una de tantas salidas de cañas en las que el tema, de nuevo, era los preparativos de la Boda y se me ocurrió proponer seguir hablando del tema pero desde otra perspectiva y lancé una pregunta ¿Alguna habéis reflexionado sobre lo que viene tras la boda? No te puedes imaginar lo que “tuve que aguantar” sobre mi falta de sensibilidad, por el momento tan bonito por el que deberíamos estar disfrutando.
Teniendo en cuenta que actualmente vivo con tres mujeres maravillosas, todas estas experiencias me llevaron a una de las reflexiones más importantes para la felicidad de mi vida:
1ª) ¿Por qué ante la misma experiencia reaccionamos de manera emocionalmente tan distinta? Es más que evidente que nuestra principal diferencia es el sexo y durante la gestación, son nuestras hormonas las que deciden que sexo tendrá cada uno.
2º) ¿Pueden estar influidas nuestras emociones por el comportamiento de nuestras hormonas? Sin duda, si son lo suficientemente poderosas para decidir el sexo de una persona, tienen que influir en sus emociones.  
  
3º) Haciendo un análisis primario ¿Para que nos configuran nuestras hormonas? A las hembras para el compromiso que supone criar un hijo, enorme compromiso por cierto y a los machos, para ser el progenitor seleccionado por estas; desde esta perspectiva primaria, no deberíamos estar obligados a compartir el tiempo de la educación durante el proceso de cría: el macho proporciona alimento y seguridad y la hembra se encarga de todo lo demás (realmente esto no ha cambiado mucho, salvo en que las mujeres ahora también proporcionan alimento).
4º) ¿Cómo manejar esto en la actualidad? No hay más remedio que acercar posturas y sin empatía, inteligencia emocional y asertividad, la cosa se complica.
   Te recomiendo que veas este vídeo, que además me sirve de entrada para explicarte en un próximo Post que camino es el que yo encontré, para ser muy feliz viviendo entre mujeres y que ellas, también lo sean viviendo con un hombre.  

Saludos y se feliz.

El gran debate: Hombres, mujeres y viceversa.

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!

No te asustes, no quiero hablar de ese tipo de programas que, tristemente, suelen tener la audiencia necesaria para permanecer en cadena durante muchos años, en contra de una televisión de mayor calidad.
Hace muchos años que me pregunte: ¿Qué me empuja a “luchar” de manera visceral por coger un balón en un partido de baloncesto, incluso arriesgándome a sufrir lesiones graves? Entonces tenía pocos años y podemos considerar como normal que un hombre joven actué de manera impetuosa pero ¿Por qué sigo haciendo lo mismo con casi 48 años, soy un inconsciente, quizás un irresponsable? Ni lo uno, ni lo otro: soy un hombre.   
   Este fin de semana he participado en una actividad organizada por mi Club Ciclista; en esta, el ambiente es muy testosterónico y aunque el objetivo de su organización no es la competición, son casi 100 hombres (afortunadamente cada vez hay más mujeres dispuestas a participar) participando en ella e inevitablemente, la “competición” y no aceptar la “derrota” siempre surge; qué le vamos a hacer, los hombre somos así. 
   Esta actitud competitiva la acepto y tolero con naturalidad; de hecho, soy muy competitivo y acepto sin problemas que unas veces se gana y otras se pierde, todo depende de un sinfín de condicionantes.
   En una mesa en la que estábamos ocho hombres, durante la cena, surgió la típica conversación de comentarios y crítica de sexos (algo que me irrita sobremanera), y como no podía ser de otra manera, el objetivo de esos comentarios y críticas, eran las mujeres y los homosexuales; al cabo de un rato nos quedamos con el debate, tres de los ocho.
   Hay algo que me saca de quicio: opinar y criticar sin argumentos; el ¡por qué si! El ¡por qué no! El ¡qué te lo digo yo! Y sobre todo… ¡¡AAAJJJJ, me pone enfermo!! La expresión: “Es que tú has tenido mucha suerte”… perdona, pero si no lo digo reviento ¡¡JODER!! Qué si a los demás les va bien no es por qué han tenido mucha suerte y qué si a ti te va mal no es por qué has tenido muy mala suerte, pregúntate que has podido hacer mal; uno de los tertulianos me pregunto ¿Y si tu mujer te pone los cuernos cómo te sentaría y qué harías? Le respondí que me sentaría fatal y que seguramente me preguntaría que he hecho mal; tras mi respuesta, le pregunte ¿Qué sabes de mujeres? Su respuesta fue: que son más listas que nosotros, que nos utilizan, que nunca están satisfechas, que son insoportables, que no hay quien las entienda y mucho más; tras todo lo que me dijo, le pregunte ¿Por qué crees que son así? Me respondió: ¡¡Pues por que sí!! ¡¡AAAJJJ, otra vez el por qué si, ¿Qué hago?!! Le hice otra pregunta ¿Qué sabes de los hombres?… solo escuche el murmullo del comedor, ni siquiera sabía que era la testosterona ¿Cómo es posible hacer funcionar algo si ni siquiera sabes cómo funcionas tú? ¿Cómo es posible hacer funcionar un matrimonio si no conocemos como funcionan y que prioridades tienen sus piezas principales? Y esto va para hombres y mujeres.
¿Y tú qué opinas?

Saludos y se feliz.

La felicidad nace de la lista de la compra.

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!

¿Te ha pasado alguna vez? Tras una gran jornada de trabajo y estrés llega esa hora en la que el día llega a su fin, así es que te dispones a ver una peli, o tu serie preferida, o a leer…; no sé, lo que te apetezca hacer; colocas tu cojín favorito, te acomodas en tu sillón, tu pareja te pone la cabeza de manera romántica; ya estas relajado/a y de pronto… ¿Y mañana qué comemos? Recuerdas esas escenas con música romántica que de pronto el disco se ralla, pues eso. 


No os ofendáis chicas pero, afortunadamente para la humanidad, sois vosotras las que más os preocupáis de estos temas, y es por lo que habitualmente sois las que planteáis la dichosa pregunta, y todos/as sabemos que una mujer necesita tener resuelto todo lo que le preocupa para poder disfrutar de su tiempo, y saber el que se va a comer mañana suele ser un tema difícil de resolver.

Me voy a atrever a darte unos consejos que, además, si tienes hijos/as, te ayudará a ofrecerles una buena educación nutricional.

¡Por favor! No rompamos el momento romántico por este motivo, hay una solución muy fácil de aplicar: os recomiendo elaborar un menú semanal siguiendo las recomendaciones de la pirámide nutricional y éste, debe ser consensuado por los componentes de la familia; al principio suele ser un poco caótico pero cuando se ha hecho un par de veces luego sale todo rodado y no dura más de 10′.

De esta manera se consiguen varias cosas: 

1º) Eliminar la dichosa pregunta en el momento menos oportuno.

2º) Es el momento de explicar por qué hay que incluir cada uno de los alimentos básicos y saludables y por qué eliminar el resto.

3º) Con esta actividad se enseña a negociar y a escuchar, y por supuesto, es una excusa perfecta para una reunión familiar semanal, en la que queda claro que luego no hay lugar a queja por la comida elegida: “Lo escrito quedo aprobado en asamblea por la mayoría”.

Hacer la compra necesita de una buena inversión en tiempo y puede llegar a ser muy estresante y colocarla en casa no digamos, y aunque mi mujer dice que tengo algún tipo de manía, te recomiendo esto:

1º) Estudia y memoriza el orden en el que están colocados los productos de los supermercados en los que habitualmente haces la compra.

2º) Aunque puede que te encuentres pequeños cambios, elige un camino fijo para cada vez que vayas y haz la lista en función de los productos que están colocados en ese camino y como recomendación, deja el frío y congelado para el final.

3º) Cuando llegue la hora de pagar y aunque desesperes al cajero/a, llena las bolsas en el orden en el que luego lo vas a colocar todo en casa, y en el frigo, coloca todo de manera que, sobre todo por los niños, coger un producto no impliqué invertir mucho tiempo; con esta medida puedes evitar que la puerta del frigo este abierta más tiempo del debido con el consiguiente ahorro de energía.

En resumen, con este gesto semanal vamos a estar bien comidos, bien bebidos y seguramente “mucho más relajados a la hora de ir a la cama”. 


Saludos y se feliz.

Vivir en pareja, el principio de una familia.

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!

Es muy frecuente que en nuestras conversaciones salga el tema de nuestra relación en pareja y en ocasiones de su falta. Nos cuesta vivir en armonía y sin embargo no sabemos vivir solos ¿Qué falla? ¿Qué podemos hacer para evitar ese estrés adicional e innecesario?


De lunes a viernes veo un programa sobre consejos de salud y no son sus consejos lo que más me llama la atención, es el desconocimiento que la mayoría tienen de sí mismos ¿Cómo puedo explicar mis emociones si no se que las origina? 

Desde mi modesta opinión falla lo de siempre: la educación ¿Hay alguien que me diga que recibió una adecuada educación sobre condición sexual, la suya y la de los demás? No me refiero a algo tan “elemental” como el tomar precauciones a la hora de practicar sexo o la abstinencia, si no a cómo somos en función de nuestra condición sexual, que emociones y sentimientos nos provoca; puede que efectivamente algunos hayáis tenido suerte y la recibierais, ni mi mujer ni yo la tuvimos, evolucionamos juntos desde la empatía. 
 
Conocer que provoca nuestras emociones para compartirlas con argumentos es vital para la buena salud de la pareja, es mi opinión.

No creo necesario entrar en detalles, son un tópico pero es el origen de todo ¿Por qué a los hombres nos gusta el fútbol y a las mujeres la moda? Os invito a que reflexionéis sobre estas dos cuestiones, hacedlo profundamente a ver hasta donde os lleva, documentaros si es necesario, ordenad vuestros argumentos y luego compartirlos con vuestra pareja, puede ser el principio de una nueva relación y con la misma persona.


Saludos y se feliz.